Fármacos antagonistas de los receptores adrenérgicos
Los fármacos que antagonizan sus receptores adrenérgicos
tienen efectos notables, algunos de ellos de gran utilidad clínica. Tales
efectos varían en grado considerable de acuerdo con la selectividad del fármaco
por los receptores α y β. Su efecto consiste principalmente en ocupar los
receptores adrenérgicos α1, α2 o β fuera del sistema nervioso central y evitar
su activación por las catecolaminas y agonistas relacionados.
Fármacos Específicos
- Fenoxibenzamina: se une en forma covalente a los receptores α y produce bloqueo irreversible de duración prolongada (14 a 48 h o más). Es selectiva en cierto grado para los receptores α1, pero menos que la prazosina. Su efecto más significativo es la atenuación de la vasoconstricción inducida por las catecolaminas. Entre sus efectos adversos esta la hipotensión ortostática y la taquicardia.
- Fentolamina: es un potente antagonista competitivo de los receptores α1 y α2. Este fármaco reduce la resistencia periférica mediante el bloqueo de los receptores α1, y tal vez los receptores α2, en el músculo liso vascular. La estimulación cardiaca se debe al antagonismo en los receptores presinápticos α2 y a la activación simpática por mecanismos barorreflejos. Los principales efectos adversos de la fentolamina se relacionan con la estimulación cardiaca, la cual puede precipitar taquicardia grave, arritmias e isquemia miocárdica.
- Prazosina: es una piperazinil quinazolina efectiva en el tratamiento de la hipertensión. Posee una selectividad marcada por los receptores α1, con una potencia 1 000 veces menor en los receptores α2. Esto puede explicar en parte la ausencia relativa de taquicardia que produce la prazosina en comparación con la fentolamina y la fenoxibenzamina. La prazosina relaja el músculo liso vascular arterial y venoso, así como el músculo liso de la próstata, debido al antagonismo en los receptores α1.
- Terazosina: es otro antagonista selectivo α1 reversible eficaz en la hipertensión, también tiene aprobación de uso en varones con síntomas urinarios de hiperplasia prostática benigna.
- Doxazosina: es eficaz en el tratamiento de la hipertensión y la BPH. Difiere de la prazosina y la terazosina por tener una semivida más prolongada, de casi 22 h.
- Tamsulosina: es un antagonista α1 competitivo con una estructura muy diferente respecto de la de casi todos los otros bloqueadores de los receptores α1.
- Alfuzosina: es un derivado de la quinazolina selectivo para los receptores α1; está aprobada para la hiperplasia prostática benigna. La silodosina se asemeja a la tamsulosina, es un antagonista del receptor α1A y se usa en el tratamiento de la BPH. La indoramina es otro antagonista α1 selectivo que también posee eficacia como antihipertensivo. urapidilo es un antagonista α1 (su efecto primario), que también tiene actividad agonista α2 y de 5-HT1A débil y acción antagonista escasa en los receptores adrenérgicos β1. labetalol tiene efectos selectivos α1 y antagonistas β.
- Los fármacos neurolépticos, como la clorpromazina y el haloperidol, son antagonistas potentes del receptor de la dopamina, pero también son antagonistas en los receptores adrenérgicos α. el antidepresivo trazodona posee la capacidad de bloquear a los receptores α1. Los derivados del cornezuelo del centeno, por ejemplo la ergotamina y la dihidroergotamina, inducen bloqueo reversible del receptor α, quizá por una acción agonista parcial.
- Yohimbina: un alcaloide tipo indol, es un antagonista selectivo de los receptores α2. Algunas veces se emplea en el tratamiento de la hipotensión ortostática porque induce la liberación de noradrenalina mediante el bloqueo de los receptores α2 en el sistema nervioso central y en la periferia. La yohimbina revierte los efectos antihipertensivos de los agonistas adrenérgicos α2 como la clonidina.
Fármacos específicos
- Propranolol: es el prototipo de bloqueador β. puede bloquear algunos receptores de serotonina en el cerebro, aunque no se conoce su importancia clínica.
- Metoprolol, el Atenolol y otros fármacos: son miembros de un grupo selectivo β1. Estas sustancias pueden ser más seguras en pacientes que experimentan broncoconstricción en respuesta al propranolol.
- Nebivolol: es el antagonista más selectivo del receptor adrenérgico β1, aunque algunos de sus metabolitos no tienen este grado de especificidad. El nebivolol posee la cualidad adicional de inducir vasodilatación y puede incrementar la sensibilidad a la insulina y no tiene un efecto adverso en el perfil de lípidos.
- Nadolol: es notable por su duración de acción tan prolongada, la cual es similar a la del timolol.
- Timolol: es un fármaco no selectivo sin actividad anestésica local. Produce efectos hipotensores oculares excelentes cuando se administra por vía tópica en el ojo.
- Levobunolol (no selectivo) y el betaxolol (selectivo β1) también se administran por vía oftálmica tópica en el glaucoma; puede ser menos probable que este último fármaco induzca broncoconstricción que los antagonistas no selectivos. El carteolol es un antagonista no selectivo del receptor β.
- Pindolol, acebutolol, carteolol, bopindolol, oxprenolol, celiprolol y penbutolol porque poseen actividad agonista parcial β. Son eficaces en casi todas las aplicaciones cardiovasculares principales del grupo de los bloqueadores β (hipertensión y angina).
- Labetalol: es un antagonista reversible de los receptores adrenérgicos disponible como mezcla racémica de dos pares de isómeros. La afinidad del labetalol por los receptores α es menor que la de la fentolamina, pero el labetalol es α1 selectivo.
- El carvedilol, medroxalol y bucindolol son antagonistas con alguna capacidad de bloqueo de receptores adrenérgicos α1 no selectivos de los receptores adrenérgicos β.
- Esmolol: es un antagonista de los receptores adrenérgicos β1 selectivo de acción ultracorta; su estructura contiene un enlace éster; las esterasas en los eritrocitos degradan con rapidez dicho fármaco hasta un metabolito que tiene poca afinidad por los receptores β.


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