Receptores para Fármacos y Termodinámica
Los efectos tóxicos y terapéuticos de los fármacos se deben a las interacciones con moléculas del paciente. La mayor parte de los fármacos actúa al vincularse con macromoléculas específicas, de tal manera que se alteran las actividades bioquímicas o biofísicas de las macromoléculas. Por lo que se llama receptor al componente de una célula o un organismo que interactúa con un fármaco e inicia la cadena de fenómenos que precipita los efectos observados de un medicamento. Entre sus características están:
- Determinan en gran medida las relaciones cuantitativas entre la dosis o la concentración del fármaco y los efectos farmacológicos.
- Explican la selectividad de la acción farmacológica.
- Median las acciones de los agonistas y antagonistas farmacológicos.
Los fármacos interactúan con los
receptores de varias maneras. Los efectos de estas interacciones se representan
en forma diagramática en las curvas dosis-respuesta de la derecha. Los fármacos
que alteran la respuesta agonista (A) pueden activar el sitio de unión
agonista, competir con el agonista (inhibidores competitivos, B) o actuar en
sitios separados (alostéricos, lo que aumenta (C) o disminuye (D) la respuesta
al agonista. Los activadores alostéricos (C) pueden incrementar la eficacia del
agonista o su afinidad de unión. La curva mostrada refleja un aumento de la
eficacia; un incremento de la afinidad produciría un desplazamiento de la curva
a la izquierda.
- Enzimas, que pueden inhibirse (o con menor frecuencia activarse) mediante la unión de un fármaco (p. ej., reductasa de dihidrofolato, el receptor para el fármaco antineoplásico metotrexato).
- Proteínas transportadoras (p. ej., Na+/K+-ATPasa, el receptor de membrana para los glucósidos de la digital con efecto cardiaco).
- Proteínas estructurales (p. ej., tubulina, el receptor para la colquicina, un fármaco antiinflamatorio).

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